Riad

Toda la estructura arquitectónica ha sido diseñada sobre la simbología del número 7 y sobre una investigación de la metáfora espiritual de la «cuadratura del círculo», y parece abrazar serenamente a todo aquel que entra en el Riad.

Marrakech es una ciudad protegida por 7 santos, enterrados en distintos barrios de la vieja Medina, todavía hoy lugar de peregrinaje de devotos; para ellos, el 7 significa la perfección.

El patio del Riad es circular, característica casi única en Marrakech, muy amplio y apoyado sobre una estructura portante de 7 columnas y 7 arcos, delicadamente cincelados por sorprendentes maestros artesanos locales. En el centro del patio, la fuente está formada por una estrella de 7 puntas, cada una de las cuales se une a la columna respectiva para formar en el pavimento la figura de la geometría sacra ligada al Universo. La escultura-fuente de plomo representa, así, como me he imaginado a la protagonista de la canción «Dans l'eau de la Claire Fontaine».

En la planta baja se sitúa el amplio salón con chimenea, la sala de televisión y la zona de lectura dotada de una biblioteca internacional. El comedor, contiguo al salón, le alojará en los raros momentos en los que no pueda disfrutar de la terraza, en el segundo piso.

Por último, pero no menos importante, la espléndida terraza de casi 300 m2, que no en vano es considerada en Marruecos el espacio en el que transcurrir la mayor parte del tiempo en un relax total conciliado por una vista de 360° sobre toda la Medina.

Dotada de todo tipo de confort (cocina, bar, ducha, wc, mesas y tumbonas, en la terraza podrá tomar el desayuno, disfrutar de baños de sol y broncearse, deleitarse con refrescantes aperitivos decorados con atardeceres que quitan el aliento, o gozar de románticas cenas a la luz de las velas, rodeado por la exuberante vegetación que, en este país increíble, florece todo el año regalándonos colores únicos.

Our website is protected by DMC Firewall!